advaitanodualidad.blog      
Por:  Günter Sostaric

guenter

Hacerse viejo y no morir por ello

A mediados del pasado mes de Abril del 2017 superé un ictus pulmonar, he cumplido 74 años.  Un mes después siguiendo el protocolo médico he ido a revisión, me han mandado “Citrón” y más cosas…

Cuando salí de la consulta se le cambió la cara al amigo que me acompañó al médico cuando le dije que no iba a hacer el tratamiento.  -¿Pero  como “va-sé-eso”? -dijo en su andaluz cerrado, del cual hay que hacer  el oído para entenderlo-.

-Me encuentro bien, y se  “el por qué” de esa enfermedad, fue la somatización de otros problemas.

guenter2

Tengo que agradecer al Hospital Virgen del Rocío en Sevilla que me restablecieron primero en la UCI y luego en la planta septima, a todos los doctores y enfermeras mi más sincero agradecimiento.

Los doctores examinan principalmente las enfermedades de las personas mayores pero no su salud.

Muchas personas mayores disfrutamos de una excelente salud. ¿Por qué no se investigan a los que tienen  buena salud en vez de investigar solo las enfermedades?

  1.    Lo que pensamos gente como yo
  2.     Lo que hacemos
  3.    ¿Por qué estamos a salvo de la intemperie de la vejez?
  4.     ¿Qué nos conduce a una vida feliz?

¡La fuerza vital de un cuerpo no se desgasta!, es siempre la misma. Pero la causa número uno de nuestro languidecer es  mantener la creencia sobre que la vejez y la enfermedad están unidas.

Además de la falsa creencia de que somos solamente nuestro cuerpo,  lo que supone pensar por ende que el  incremento de la edad es hacernos  más y más débiles, enfermos y exhaustos. Todo está correspondido con la actitud negativa mental de nuestro envejecer.

Tenemos que olvidar el número de nuestros años

Los años se convierten en un dogma constrictivo, que encoge el alma. Las personas mayores se lo auto-sugieren, y en esta sugestión se intensifica la creencia de que son platos de segunda mesa.

Puedo hablar por experiencia y moralmente convencido que no es así: en Noviembre del 2017 me he venido a vivir al sur de España completamente solo, he comenzado una nueva vida aquí. Alguna vez tenemos que morir, al menos nuestro cuerpo físico, morir no pasa por ningún camino y menos aún penoso.

Depende de nosotros  vivir hasta ese momento llenos de vitalidad.

En un alto grado las causas de la buena o el mala salud o la enfermedad,   son siempre nuestras convicciones y creencias.

Nuestra alma se enriquece con los años, SI  SE LO PERMITIMOS. Pensamientos e inspiraciones se manifiestan más rápidamente, muy parecido a como ocurre también en la pubertad.

Las personas de una cierta edad reciben nuevos impulsos, para desarrollar una comprensión  más profunda:

Una comprensión, con la cual todos los miedos de la muerte podrían desaparecer.

Cuando cumplí 55 años, decidí en quedarme espiritualmente con esa edad, el pasado día 9 de Mayo mi cuerpo cumplió 74 años. Los años avanzan y exigen su tributo, pero en el interior me siento joven como siempre, o mejor dicho; siento que no tengo edad.


Si te ha gustado este artículo dale a me gusta o suscríbete a nuestro blog para saber que has pasado por aquí.

Otro artículos de interés
 ¿Se puede ver el futuro? Los sueños de Guenter Sostaric

karinauseinem

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s